Invitado por MusicOss San Vicente
MARIANO STEIMBERG
“me decidí por la batería, al mes me compré una y jamás se acabó”
A qué edad te iniciaste en el mundo de la música? Qué fue lo que te marcó para decir “quiero tocar la batería”?
En realidad todo empezó con la guitarra, no me querían comprar una, tenía un tío que me dijo “pará, antes que te compres una, te voy a prestar la mía”. Me enseñaron todos los acordes mayores y ya estaba tocando todos los cancioneros del pop argentino y la verdad pensé que iba a tocar la guitarra. Justo que estaba por empezar a tomar clases, fui a una fiesta, el hermano del que me invitó esa noche estaba acompañando unos temas con la batería, todos estaban como locos pidiendo de tocar y yo era bastante tímido pero me quedé bastante asombrado. Y cuando me llevaron a la escuela, el director me dice que quería tocar, yo le dije “me gusta todo, puede ser guitarra, batería, saxo, el bajo. Pero me decidí por la batería, al mes me compré una y jamás se acabó”. Todo esto que te cuento fue cuando tenía 13 años.
Quiénes fueron tus profesores, con los que diste tus primeros pasos?
Mi primer profe fue Andy Aegerter, estudié dos años con él y se fue a vivir a Suiza, y me quedé un poco reventado. Probé un par de profes diferentes que me dejó. Casi siempre hice clases durante muchos años, pero en los últimos -antes de irme de Argentina- que fueron muy importantes, tomé clases con Sebastián Peycere, que me abrió bastante el conocimiento y el interés. Y también con Alejandro Varela, que le dio clases a la mayoría de los bateros argentinos potente, el me abrió a la onda Berklee, Gary Chaffee, hice pocas clases y de ahí me mudé a Los Ángeles en el año 1995, al Musicians Institute, estuve un año ahí donde me rompí el orto estudiando, y luego me dieron una beca, estuve seis meses más y me mudé a España, donde sigo viviendo.
Es muy difícil tener un solo favorito, pero creo que los máximos referentes son los mismos que todos, lo que pasa que yo, por ejemplo, cuando empecé a tocar la batería uno de mis ídolos era Stewart Copeland, porque era loco por The Police o Will Calhoun, porque me gustaba mucho Living Colour. No soy de esos que se curtió escuchando rock, todos los bateristas de ese estilo, no escuchaba bateristas, escuchaba bandas, pero esos son los bateristas que más me han influenciado en mis primeros años. Después a través de Peycere empecé a escuchar más Jazz, Fusión, cosas de Scofield, ahí conocí a Dennis Chambers, luego retrocedí en la música y me volví loco con Miles Davis, escuchaba mucho a Tony Willams, Elvin Jones, bueno a todos los bateristas que todos escuchamos. Uno de mis ídolos máximos es Roy Haynes así de esa época. Cuando me fui a Los Angeles Bill Stewart, que es para mí uno de los tipos que cambió -después de Tony- la concepción de cómo tocar Jazz y ahora la rama de Chris Dave -a quién no le gusta este tipo?-. Todos estos que nombramos son para mí los que formaron la tradición baterística, hay un montón obviamente, pero estos son los que me han marcado un poco.
Entrando a la parte profesional, contanos qué estuviste haciendo -tocando o dando clases-?
Yo estuve 14 años en Barcelona, llegue en una época muy linda donde se tocaba mucho, todo estaba relativamente bien, en orden, se fue empeorando la cosa, crisis, yo creo que hay mas falta de cultura en España que en Argentina, por ejemplo, bueno que en Sudamérica en general, entonces lo primero que vuela cuando no hay guita es eso no. Y lamentablemente después se empezó a llenar de músicos, empezó a haber menos lugares donde tocar, empezó a cambiar la política, y llegó un momento que a mí me quedó un poco chico, me cansé y me fui a Madrid, estuve un añito, estaba peleándola, y me enteré que estaban buscando profes en Berklee que abrió en Valencia -que es el Berklee posta no un convenio- o sea, la única sucursal que hay de Berklee. Me dije “voy a probar a ver que onda, yo creo que por lo que hago puede andar” y pude entrar como profesor. Por comodidad, me mudé a Valencia hace un año y medio. Salen tocadas en Valencia pero a nivel pueblo porque es chiquito, y voy haciendo cosas. La verdad que este año me ha ido muy bien. Con uno de los profes de ahí, Polo Ortiz, un pianista muy bueno, nos fuimos a Ecuador, estuvimos haciendo workshop y conciertos. Estuve en Sao Pablo hace poco con Víctor Mendoza (vibrafonista) -que es mi jefe-. Y, lógicamente, hago cosas por España, de diferentes ondas, por ejemplo, brasileñas, jazz, funk, electrónica.
Para ir terminando, me gustaría que nos cuentes cómo fue que conociste a nuestros directores de la Escuela Music Oss y cómo fue que hoy podemos contar con tu presencia y esta master class?
Bueno…a Gustavo García lo conocí en Los Ángeles, coincidimos en la escuela, yo estaba estudiando y él estuvo un tiempo, se puso a acompañar a grupos de jazz, montamos un trio y empezamos a tocar un poco. Luego yo me fui para España y él se quedó, pero siempre mantuvimos contacto, y cuando se fue para allá seguimos tocando, seguimos la amistad. Cuando se vino para Argentina, no perdimos las charlas y así fue como conocí a Jorge Oss en un show en Brandsen. Me hablaron de la escuela acá en San Vicente, y este año lo primero que pensé cuando venia, era hablar con ellos para hacer una clínica, que es algo que me encanta. Todo esto de Berklee y las clínicas, lo hago porque me gusta enseñar, me maté estudiando, me gusta compartir lo que sé, no me gusta quedarme con la información, por otro lado tengo una concepción que no es, como decirte “de pirotecnia”, “de gimnasio”, o sea una de mis misiones como baterista, yo creo, que es cambiar la concepción de lo que es una clínica. Los peores, en mi vida, fueron los que fui a ver “hacer malabares” y los mejores son los que me fui diciendo “he aprendido algo, tengo info para trabajar”. Lo importante, mas allá de pasar un buen rato, es que te deje un concepto, que te deje una idea, que te cambie la visión de cómo uno ve el instrumento. Cada vez que vengo a Argentina esa es mi idea.
Bueno…Mariano, desde ya te agradezco el tiempo y todo la enseñanza que nos dejaste esta tarde, fue una clínica increíble no sólo para bateristas sino para todos los músicos en general.
Un saludo muy grande a toda la Escuela MusicOss y gracias por hacerme sentir tan cálido, un abrazo…
Reportaje: JEREMIAS ESTIVE
Profesor de Batería-MusicOss San Vicente
